martes, 22 de abril de 2008

Un Hombre


Mi búsqueda no es sencilla. He encontrado a mi paso amigos, amantes, enemigos, conocidos, intelectuales, religiosos, niños y hasta alguna vez un marido; Pero aún sigo en búsqueda porque lo que yo deseo es solamente un hombre.

Un hombre tan seguro de sí que no tema mi propia realización como mujer, que jamás me considere su rival en ningún aspecto, sino que sea para mi, como yo para él, eternos compañeros. Un hombre que no le tema a la ternura, que se atreva a ser débil cuando necesite detenerse a recobrar fuerzas para la lucha diaria; que no piense que al amarme lo derroto... o que amarlo lo posee.

Un hombre que me proteja de los demás, de mi misma, que conozca mis errores, los acepte y me ayude a corregirlos. Un hombre que con cada amanecer me ofrezca una ilusión que alimente nuestro amor con delicadeza; para quien una flor entregada con un beso tenga más valor que una joya en estuche de terciopelo.

Un hombre con que pueda hablar, que jamás corte la comunicación y ante a quien me atreva a decir todo lo que pienso sin temor a que me juzgue, me rechace o me ofenda y que sea capaz de decirme todo, incluso que no me ama.

Un hombre que sepa y quiera escuchar, que atienda con interés mis inquietudes y con quien pueda compartir mis angustias, mis intereses, mis problemas y hasta mis estados esenciales.

Un hombre que tenga siempre los brazos extendidos para que yo me refugie en ellos cuando me sienta amenazada o insegura. Que conozca su fortaleza y mi debilidad, pero que no se aproveche de ellas.

Un hombre que tenga los ojos abiertos a la belleza, a quien lo domine el entusiasmo y ame intensamente la vida; para quien cada día sea un regalo inapreciable que hay que vivir plenamente, aceptando el dolor y la alegría con igual serenidad.

Un hombre que sepa ser siempre más fuerte que los obstáculos, que jamás se acobarde ante la derrota y para quien los contratiempos sean más un estimulo que una adversidad, pero que esté tan seguro de su poder que no sienta la necesidad de demostrarlo emprendiendo empresas arriesgadas y absurdas solo para probarlo.

Un hombre que no necesite trabajar tanto porque deriva su plenitud de su valor personal y no de su éxito profesional. Que comprenda que es valioso por lo que es y no por lo que tiene, logre o pueda hacer.

Un hombre que no sea egoísta, que no pida lo que no se ha merecido, pero que siempre haga esfuerzos por tener lo mejor porque se lo ha ganado. un hombre que goce dando y que sepa y disfrute recibiendo, que no exija nada para poder dárselo todo.

Un hombre que no tenga miedo a amar y que esté libre para hacerlo. Que no se envanezca porque es amado y que goce cada minuto de amor como si fuera el único y el último.

Cuando lo encuentre.. Lo amaré intensamente!